Blake Aldridge

Reino Unido

Blake Aldridge

Reino Unido

Si queréis saber lo que significa ser competitivo, no tenéis más que echar un vistazo a Blake Aldridge, el finalista de la competición de saltos de trampolín de los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008. El británico ha tenido que lidiar con diversas lesiones y algunos contratiempos serios en su carrera, pero nunca se ha dado por vencido. Y el hecho de no rendirse no sólo se ciñe a su carrera profesional. "Si soy realmente malo en algo, trabajaré sin parar para mejorar".

Éste atleta de 34 años, antiguo campeón del mundo de saltos de trampolín, y pareja sincronizada de Tom Daley en los mencionados Juegos de Pekín, realizó su primer salto desde 27 metros en junio de 2011, en la prueba de la Rochelle de las Series Mundiales Red Bull Cliff Diving, y desde entonces siempre ha sido un habitual de la competición. Apasionado pescador, el ha sido quien ha introducido en este deporte dos de los saltos de mayor dificultad: el mortal hacia atrás, con cuatro tirabuzones, y el mortal hacia atrás con cinco, lo que demuestra que nació para este tipo de deporte.

"Todavía estoy aprendiendo nuevos saltos, por lo que no me compensa mantener un cierto nivel y ser constante. Necesito hacer nuevos saltos", declara el británico, quien también está al tanto de las evoluciones de sus rivales en el deporte. "Hoy en día, ganar un evento o, sencillamente, llegar al podio es un verdadero lujo". Como parte de este enfoque en constante progresión, debéis saber que Blake es uno de los saltadores más vistosos del panorama internacional.